Experiencias con hongos Copelandia Cyanenscens

Francisco ziberán escribió:Nosce: ¿Cuántas veces has consumido éste tipo de enteógenos?, ¿has tenido alguna vez un mal viaje?,

 

Dos veces de consumo lúdico. Dos veces con fines introspectivos. Ni fumo, ni bebo. Y hasta ahí todo mi consumo.

 

SeONE, la noche de mi primera toma lúdica.

11 gramos de Copelandia Cyanenscens la primera, en una rave en una de las mayores discotecas de Londres, el SeONE. Un nivel 4 en toda regla, con intensas alucinaciones visuales, auditivas y táctiles. Increíblemente espectacular. Esa vez comprendí que todo era energía vibrando a diferentes frecuencias y longitudes de onda. Un nivel de comprensión que dista mucho del meramente intelectual.

 

SeONE, la noche de mi segunda toma lúdica.

La segunda vez, 10 gramos de psilocibe cubensis, también en una rave. Otro intenso nivel 4. He de decir que, por los motivos que sean, soy especialmente sensible, pues otras 5 personas que tomaron conmigo la misma cantidad, apenas experimentaron leves distorsiones espaciales. Esta vez comprendí que el concepto del tiempo es una categoría mental que no existe como entidad propia.

Con haber sido las dos experiencias bastante intensas, no son en nada comparables a las sesiones introspectivas.

Anteriormente, había pasado varios meses documentándome al respecto. Literatura médica. Usos con fines introspectivos. Dosis. Preparación. Set. Setting… Todo lo que pude leer, antes de tomar la decisión final. Mi interés por una experiencia introspectiva de este tipo se remontaba a no menos de 7 años atrás, aunque me dice un amigo que siempre él recuerda conversaciones que habíamos tenido y que siempre había sentido curiosidad por algo así desde bien temprano, posiblemente 12-13 años.

Finalmente, consideré la decisión final. Valoré los riesgos y los posibles beneficios. Sucediera lo que sucediera, pacté conmigo mismo que asumiría las consecuencias con responsabilidad, cualesquiera que estas fueran.

Noche del 10 al 11 de Marzo, 2005, 00:30am, London City. En la serenidad y oscuridad de mi habitación.

 

30 gramos de copelandia cyanenscens frescos, la especie más potente que hay. Un par de días previos de ayuno, con el fin de eliminar toxinas y limpiar el cuerpo. Preparación física y mental de la sesión. Breves paseos por el parque, desconexión de todo lo intelectual. Relax.

Llegado el momento, realicé unos moderados ejercicios de respiración y meditación. Ingerí los hongos con zumo de naranja simplemente por suavizar el sabor. (Posteriormente, analizando las propiedades de varios compuestos, descubrí de forma teórica, y corroborada por varios informes de psiconautas con experiencia de 200-300 ingestas, que la forma de potenciar su efecto por 5 ó 10 -como suena- es utilizar zumo de limón y grosellas negras. La bauticé como Gumihuasca. 8) El que esté interesado en saber más, que pregunte. Y no, no es ningún mito, como el del zumo de naranja con el LSD, que sí lo es. Funciona.)

A la mañana siguiente, descarté la experiencia como una película de dibujos animados, resultado de una alucinación sin ningún sentido. Una tomadura de pelo. Me olvidé de ello.

No fue hasta 2 meses más tarde que, por circunstancias que no vienen al caso, me di cuenta de que había vivido algo más. Entonces comenzó la introspección y el análisis de lo vivido.

Es difícil poner en palabras lo que tal experiencia supuso para mi, tanto como lo sería describir la sensación de quemarse por una llama a alguien que nunca ha visto el fuego, si bien trataré de hacer un esfuerzo, tras un tiempo de haber interiorizado los efectos, enseñanzas y beneficios de la experiencia.

Experimenté la muerte del Ego. Experimenté al Dios interior. Experimenté el arquetipo de “Diablo” o “Demonio” interior. Experimente la unión con los infinitos Universos. Experimenté la Unidad. Experimenté SER el Universo. Experimente mi Ser como una abstracción en un punto, matemáticamente entendido sin dimensión y en unión con todos los puntos del Universo. Experimenté una fuerza omnipotente y un Conocimiento omnisciente. Experimenté la libertad -puro y verdadero Libre Albedrío– para escoger con esta fuerza el Bien y el No Bien como un todo que forma parte del mismo Ser. Experimenté la muerte física como tan sólo un cambio de forma. Experimenté toda mi Vida desde el nacimiento hasta mi muerte, lo que algunos dan en llamar el túnel, la luz al final del túnel y todo el recorrido inverso hasta Ser Uno con el Universo. La Vida como una broma cósmica en el que el “punch” final es una gigantesca carcajada y nosotros fuésemos el actor principal. Un estallido que podría identificar como la más grande explosión de Vida en un orgasmo cósmico continuo.

Como resultado de la experiencia, en lo práctico, puedo decir que hay en mi vida un antes y un después.

Por primera vez en mi vida tuve conocimiento de mi mismo, del Ser que Soy, liberado del condicionamiento y velo intelectual impuesto por el Ego. He de matizar que en ningún momento tuve la experiencia de una divinidad entendida al estilo de las religiones como tal, sino la Divinidad en Sí Misma como Yo en Esencia.

A inmediato plazo, puedo decir que se ha traducido en un intenso refuerzo de mi autoestima, así como de una pérdida de miedo a la idea de la muerte física. Una humildad y a la vez una sensación de alegría interior inmensas. Y una sensación de que el sentido último de la vida, el camino a la inalcanzable perfección en esta vida, al Ser En Ti, Ser Ahora, Ser en Esencia, Ser El que Soy, es hacer el Bien. El Bien que te dicte tu Voluntad. A todo y a todos. Insisto, Mi Voluntad, Tu Voluntad. “Hágase tu Voluntad, así en la Tierra, como en el Cielo”. De nuevo. El Bien que te dicte tu Voluntad. Cuanto más y más grande, mejor.

A largo plazo, como es evidente desconozco sus efectos, pero intuyo que, afortunadamente, la importancia y beneficio de los mismos aún me es desconocida. Hoy, más de dos años después, sé que aquel día fue la primera vez en mi vida que sentí la Kundalini (por aquél entonces no tenía ni idea de qué era eso, siempre he sido -lo sigo siendo- analíticamente escéptico aunque profundamente curioso ante la vida que me rodea), que ha permanecido latente todo este tiempo, hasta el reciente despertar, a lo bestia.

El 30 de Mayo decidí repetir la toma, en idénticas circunstancias. La experiencia fue un calco idéntico de la primera, no me aportó nada más que no me hubiera aportado la primera ya.

Un mes después de profundas charlas y reflexiones conmigo mismo, llegué al Sé y Haz. Ese fue el día que di por integrada la experiencia.

No creo en los malos viajes. El que busca sólo recibir sin dar o trivializar sin respeto, se merece sufrir y pagar el precio por su mezquindad. Puede ser una impresionante lección. Sí, así opino.

Yo experimenté una variedad de estados, que no daría en catalogar de buenos o malos. De todo se puede aprender si uno tiene esa actitud. Posiblemente de lo que más se aprenda sean de esos momentos precisamente. También creo que uno saca hacia fuera lo que lleva dentro, lo que le define como Ser Humano. Y que hacerse con[s]ciente de eso es positivo.

Durante la sesión, el truco está en respirar. Respirar. Respirar. Respirar. Aunque, todavía más fundamental que eso es aceptar, aceptar, aceptar. Y cuando todo parezca acabarse, cuando uno crea estar a punto de morirsalto al vacío y que sea lo que tenga que ser. Nada de esto lo leí en ningún libro, fue parte de lo que yo aprendí. Da igual todo lo que leas, completamente igual. Sin embargo, en mi opinión, es muy importante que te documentes, para que tomes una decisión informada contigo mismo.

Durante la experiencia, cuando llegue el momento, tendrás el absoluto convencimiento de que te vas a morir o volver loco para siempre. Ése es el momento decisivo. Cuando llegue ese momento, SALTA AL VACÍO. Abandónate al lo que tenga que ser, será. Si te resistes, sufrirás. Sólo cuando te atrevas a no resistirte, verás. Pero, desde luego, no recordarás estas letras, y si las recuerdas, no las darás el menor crédito, toda intelectualización es fútil.

Es el ego el que se resiste panza arriba a morir. ¿Nos tiraríamos de un avión si no supiéramos si llevamos puesto el paracaídas? Esa es la parte más difícil. De ahí la resistencia, que algunos identifican con un mal viaje. Pero vamos, esto tan sólo es lo que yo saqué en claro que funcionó para mí en concreto. Jamás pretendería pensar que deba ser igual para todo el mundo. Como decía sensatísimamente Jünger, cada uno viajamos con nuestro equipaje.

Francisco ziberán escribió:
Yo no recomiendo, ni dejo de recomendar la experiencia, sólo digo que es algo único y diferente en cada una de las ingestas, y que es lo más increíble que puede experimentar un humano, la única cosa mala que tiene –obviando un mal viaje, “terrible y enriquecedora experiencia”- es el momento después de cinco o seis horas, en que abandonas la realidad para entrar en nuestra realidad, y el sentimiento de pérdida que se produce.

 

Tampoco la recomiendo ni la dejo de recomendar yo. Lo que sí recomiendo es que cada uno se informe y obre en consecuencia y con responsabilidad. Pero para cualquier cosa en la vida, claro.

Para mí, sin duda, fue la experiencia más intensa de mi vida, y también la que más exigió de mí. También, sin ninguna duda, la que más me ha aportado. En mi opinión, una experiencia así abre las puertas a la inmensa dimensión de lo que consiste Ser Humano. Uno comprende por qué todo el Arte es espiritual. Por cierto, recomendable -yo diría imprescindible- lectura: De lo espiritual en el arte, de Kandinsky.

Hoy por hoy, no tengo la más mínima intención de repetirla, aunque no descarto nada en un futuro, por supuesto.

Y, por supuestísimo, no es la única vía al nosce te ipsum. Quizás sí sea una de las más rápidas, empero.

Otro abrazo Francisco.

Ariadna escribió:
Creo que habría que deslindar el asunto de las drogas del asunto de la mística, ya que hay muchas personas que tienen experiencias místicas y no han tomado nunca nada y personas que toman cosas y no tienen experiencias místicas. Hay personas en las que confluyen ambas cosas, pero eso no es generalizable.

 

Contesto en este hilo Ariadna.

Yo lo que me pregunto es… ¿y por qué habría que deslindarlo? Especialmente si, tal y como se puede leer un par de mensajes más arriba, se ha demostrado que la psilocibina también puede proporcionar una experiencia mística no distinguible de la de un San Juan o una Santa Teresa, sin ningún tipo de adicción y con riesgos físicos mínimos.

¿Qué necesidad hay de pasar 20 o 30 años meditando, rezando, practicando yoga o haciendo el pino con las orejas para llegar a lo mismo que se puede llegar en 6 horas? ¿Por qué glorificar el esfuerzo y el sufrimiento? ¿Por qué negar la posibilidad de poder acceder a una Iluminación para Holgazanes aquí y ahora?

La psilocibina puede ocasionar experiencias místicas con un sustancial y sostenido significado personal y relevancia espiritual.

Griffiths, R.R., Richards, W.A., McCann, U., & Jesse, R. (2006). Psilocybin can occasion mystical experiences having substantial and sustained personal meaning and spiritual significance.

:shock: 😯

http://www.hopkinsmedicine.org/Press_releases/2006/GriffithsPsilocybin.pdf

Publicado en el journal de Psicofarmacología. En otras palabras, junto con Experimental and Clinical Psychopharmacology y el Journal of Clinical Psychopharmacology, el
Psychopharmacology es La Biblia de los farmacéuticos, vamos.

– Es el estudio más amplio hecho desde los años 60 sobre los efectos psicoactivos de la psilocibina.
Un tercio de los 36 denominó la experiencia como la más significativa de su vida. Los dos tercios restantes, como una de las cinco más importantes de su vida. Y sin despeinarse.
– La edad media de los participantes es de 46 años, el 97% con titulación universitaria. Si bien ya sabemos por labios de Quevedo que la Universidad titula bien no desasna…
– La dosis de psilocibina administrada fue de 30mg/70kg. Dosis clasificada como alta-muy alta.
– Los riesgos físicos de la experiencia resultaron ser mínimos, con un ligero aumento del ritmo cardíaco de 10 latidos por minuto de media.
– De los 36 participantes, se concluye que 22 vivieron una experiencia mística de agárrate y no te menees.
– Dos meses después del experimento, el 80% describe importantes cambios en su bienestar y felicidad personal, observación corroborada por entrevistas con familiares y amigos.

Lo simpático del mismo es que el estudio ha sido patrocinado con fondos del “National Institute on Drug Abuse”. Vamos, que les ha salido el tiro por la culata y tiro porque me toca. Válgame.

Pruebas a posteriori

Dos meses después, el 79% de los participantes aseguraron que su bienestar o satisfacción vital se habían incrementado de moderada a enormemente, en comparación con aquellos participantes a los que se les había suministrado un placebo en lugar del hongo alucinógeno.

La mayoría afirmó que su humor, actitudes y comportamientos habían cambiado para mejor. Entrevistas realizadas a miembros de sus familias, amigos y compañeros de trabajo, confirmaron en general estas apreciaciones particulares.

Los tests psicológicos realizados no mostraron que los participantes hubiesen sufrido daño alguno, aunque algunos admitieron efectos como la ansiedad en las horas posteriores al consumo de psilocybin. Anteriormente, se había demostrado ya en pruebas con animales que esta sustancia no es adictiva ni tóxica, al contrario que el éxtasis, las anfetaminas o el alcohol.

Asimismo, Griffiths señala que el psilocybin podría ayudar a comprender cómo pensamos, descubrir nuestras emociones latentes e incluso los comportamientos subyacentes de la biología. El director del estudio afirma que todo esto se está llevando a cabo desde un riguroso punto de vista científico, con mediciones empíricas de las reacciones que se observan en las personas que consumen el hongo bajo estricto control médico.

Puedes leértelo todito en:
http://www.tendencias21.net/index.php?action=article&id_article=409701&preaction=nl&id=541992&idnl=13109&

Y éste es el C.V. del investigador:

http://bpru.med.jhu.edu/bio/griffiths.html

Evalúa el impacto del siguiente aserto:

“Si antes de empezar a vivir mi vida hubiera tenido que escoger entre no poder experimentar el placer del sexo o no poder experimentar una dosis alta de enteógenos, a día de hoy, no sé qué hubiera escogido.”

Lo hago mío.

¿Por qué esa demonización de sustancia/misticismo, cuando, para un tercio de las personas de ese estudio -edad media de 46 años, 97% con titulación universitaria- ha supuesto la experiencia más importante de sus vidas y para el resto una de las cinco más significativas, a la altura del primer beso, una boda o tener un hijo?

Especialmente cuando el maná ya aparece nada menos que en la Biblia…

Personalmente, no dudo de la validez de otras vías, ni muchísimo menos creo que la ingesta de cualquier sustancia pueda ser una vía válida para cualquiera: estoy convencido de que no es así, no valen para todo el mundo.

Sin embargo, si hubiera tenido que pasarme 30 años meditando o rezando para llegar a lo mismo, hubieran sido 30 años desperdiciados.

¿Te acuerdas del concurso de Nescafé, gánese una vida? Levantando una tapa, te podía tocar un sueldo para toda la vida. Yo me gané una Vida destapando 3 cajitas de cyanescens con 29 años.

3 cajitas como estas, perfectamente manufacturadas, pesadas, envasadas, etiquetadas, conservadas durante todo el proceso a 4º, pasando los correspondientes controles sanitarios de calidad e importadas desde Holanda.

¿Sorprendentemente profesional, verdad? Pues claro, yo no dejo mis misticismos en manos de cualquieraCool

Un cuarto de cajita produce unos efectos parecidos a los del siguiente vídeo.

/web/20071011165707oe_/http://www.youtube.com/v/X_WyObcPV_0&rel=0

Media cajita es suficiente para inducir una experiencia de nivel 3, con distorsión de tiempo y fenómenos de sinestesia (se oyen los colores, se ven los sonidos).

2 cajitas son suficientes para inducir una experiencia de nivel 4, con intensas alucinaciones/visiones, atomización del ego, pérdida moderada del contacto con la realidad, experiencias de salida del cuerpo, fenómenos de telepatía o experiencias extrasensoriales y en la que el concepto de tiempo deja de tener significado.

3 cajitas de estas, que fueron las que yo consumí, tienen el potencial de regalarte una Vida.

Los participantes del citado estudio consumieron el equivalente a 6 cajitas. Alcanzado cierto umbral que lleve a la muerte del ego, y que, variando con cada individuo, está en torno a las 3 cajitas, todo lo que vaya más allá es más de lo mismo.

¿Crees que hubiera sido preferible que hubiera tenido que esperar 30 años más para disfrutar tan intensamente de cada segundo vital o que hubiera tenido que adquirirlas en el mercado negro o viajar hasta Holanda? Yo sinceramente creo que no.

Si tal y como se ve, realmente funcionan -doy testimonio de que lo hacen… ¡y de qué forma!-, entonces, en lugar de demonizar, ¿por qué no investigar y educar, para que quien quiera tenga la opción de experimentar lo que quiera experimentar por sí mismo, libremente?

Cuando yo los tomé, eran perfectamente legales. Ahora mismo, si cualquiera quisiera probar una experiencia con un potencial transformador tan grande, se arriesgaría a ir a la cárcel. Shocked

¿Es eso legítimo? Para mí, ése es uno de los mayores atentados contra la libertad que puedan exister en un estado de derecho.

Se teme lo que se desconoce.
Para aprender a amar hay que aprender a cognoscer.Una pregunta que dejo caer…

¿Está loco el que decide ascender a la cumbre del Everest? 1 de cada 10 que lo intentan, mueren… Rolling Eyes

¿Lo está el astronauta?


¿Le merecerá la pena el riesgo?


Un comentario en “Experiencias con hongos Copelandia Cyanenscens

  1. No puedo dejar de apoyar vuestras opiniones sobre los enteógenos… Soy un defensor de dichas sustancias, y de todas en general ya que pienso que “cada dolor te hace más fuerte, cada traición más inteligente, cada desilusión más hábil y cada experiencia más sabio”…
    Mi experiencia no ha sido ni con LSD, ni con hongos… Fué la “Salvia Divinorum” https://es.wikipedia.org/wiki/Salvia_divinorum
    Me la ofreció un mejicano en Ibiza (he vivído muchos años en la isla). Fumada, en un bong. Un viaje muy corto, intensamente potente, apenas duró escasos 2 minutos… Al terminar y recobrarme apenas recordaba nada… Como a Nosce con el tiempo y la reflexión, descubrí que recorrí mi vida pasada y presente, y no me vi, pero sé que era yo en mi futuro… Y cada vez que recuerdo la experiencia, me recorre un escalofrío, porque lo que ví es parte de mi presente…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s