Imagina que te dicen que vas a morir en 2 meses…

…a qué dedicaríais vuestro tiempo de vida?

Me gustaría que os planteáseis la situación durante algo más que unos breves instantes y que respondáis con el corazón en la mano, si lo queréis compartir.

Os leo en los comentarios.

16 comentarios en “Imagina que te dicen que vas a morir en 2 meses…

  1. No sabría qué hacer. Seguramente lloraría y lloraría por haber dejado mi vida escapar sin haberla vivido. Quien ha vivido con tanto miedo por falta de amor en cierto modo ya está muerto. No tendría fuerzas ni ánimos porque la obsesión se apoderó de mí hace muchos años, aunque intento sobrellevarla.

  2. Pues yo gastaría el dinero más alegremente, es curioso no pensaba que fuera a ser eso… Será que en ese aspecto me reprimo demasiado?
    Si hay algo que no hacemos y que si hariamos si fuera el caso de una muerte cercana quiere decir que es algo que ya deberiamos estar haciendo, no?

  3. El caso es que te puedes morir en cualquier momento y en tal momento siempre habrá algo de insatisfacción si te pones a analizar como has hecho las cosas, o las cosas que no has hecho. La respuesta sería atreverse a lo que sea que necesites o tengas intención de hacer aunque sepas que va doler o a poder salir mal. Aprovechar el tiempo más y aportar cosas, actitudes, reacciones o ideas “nuevas” o al menos diferentes a lo que siempre hacemos. Relajar las tensiones del cuerpo y aceptar cada momento por el que se este pasando sin traer cada vez lo negativo, la preocupacion o la expectacion a la mente o las sensaciones. Dowhatwillear, fumar en pipa por la calle e insultarle al que te mire mal, ir con musica de calidad a tope en el coche viendo las caras de la gente (siempre los que llevan la musica alta llevan puta mierda). Mearse a plena luz del día en la sede del pp, y luego en la del psoe, y luego en la de Cs. Idear algun grafitti o frase chula y ponerla por ahí. Hacer una orgía con drogas psicodélicas y 3 o 4 milfs… decirle a las chicas lo guapas que son. Seguir enfrentandonos a los miedos o las debilidades las veces que sea aunque nos hayamos enfrentado ya y no hayamos conseguido mucho. Superar nuestras frustraciones o decepciones quitandoles el tremendo peso mental y emocional que las damos. Tolerar más, tolerar más el esfuerzo, intentar siempre que se pueda pasar de las ideas a la acción. Amarse más, pero sin gastar tanta energía en generar la imagen externa a la que estamos acomodados, ser responsable, hacer autocritica sin flagelarnos ni atormentarnos, luchar contra vicios tontos que apenas aportan nada… Apreciar más todo, aunque muchas otras veces lo hayas despreciado, los animales, las personas, las cosas, el agua, el aire, la comida, las sensaciones, los instantes..

  4. Querido nose, me alegro que hayas planteado esta cuestión, pues pensando en ello, he llegado a una conclusión bastante sorprenderte para mi.
    No cambiaría nada, no haría nada mucho más diferente de lo que día a día estoy haciendo, ni iría a ningún otro lugar donde ahora me encuentro, tampoco tengo conversaciones pendientes con mis seres queridos, creo que todos ellos saben lo mucho que los amo. No gastaría mucho mas dinero que el que tengo que es bien poco, pero lo suficiente para ir tirando. Seguiría cuidando, observando, aprehendiendo, amando a mi bebe, seguiría cuidando , observando, aprehendiendo, amando a mi compañero, amigos y familia. Seguiría yendo al huerto a regar y cosechar los frutos, seguiría paseando por las tardes con mis perros por la montaña. Seguiría observando cada flor que me encuentro para poder reconocerla y ver sus propiedades. En fin, no cambiaría mucho mi día a día.
    La maternidad me tiene tan llena de amor que me daría igual irme mañana. Ja sorprendida estoy!!!!

  5. Y si teneís la oportnidad de ir a una rave de aphex twin o autechre por ejemplo id tambien, aunque hay muchas otras leyendas rondando por ahí… dadle a vuestro cerebro un poco de sobreestimulación sonora y visual.

  6. Haría lo que estoy haciendo ahora, me gusta mi vida, es decir, comunicarme con cariño con la gente cercana, o na tan cercana, filosofar, ver y jugar deportes, leer, relexionar sore lo humano y lo divino y seguir ensimismándome ante las manifestaciones de la bizarra realidad.

  7. Dejaría de hacer lo que me aburre. Iría a alguna sesión de ayahuasca que lo que tengo pendiente. Escribiría cartas para los que quiero y que sé qué me van a echar de menos, dándoles las gracias. Donaría en vida mi pequeño patrimonio. Si el cuerpo me lo permite, cogería la mochila y me echaría a andar unos días. Contemplaría la belleza, sobre todo la de la Naturaleza. Intentaría hacer algo así https://www.youtube.com/watch?v=rE2HmU9nAcI

  8. A ver, ¡¡que yo no me voy a morir en dos meses, me entiendes!?¡¡Mira que tema funesto, tito –qué alegría que vayas retomando, drop by…–!!¡Anda que hacernos pensar en la muerte!!¡Qué tío, con lo escatológico!! :-p

    Pongo lo que se me ocurre que haría, en general, sin detalle, así, a groso modo:

    De los sesenta días dedicaría:

    5 a liquidarme como profesional.
    10 a liquidarme como estudiante.
    10 a liquidarme en mi familia.
    5 a liquidarme como ciudadano.
    25 a viajar.
    4 a prepararme un lugar para morir.
    1 a morir.

    Liquidarme como profesional consistiría en zanjar mis relaciones con los clientes y en asegurarme que aquellos proyectos que puse en marcha reciben sustituto o son convenientemente detenidos y puestos fuera de línea. Así como regalar las joyas de mi corona a los pocos humanos que conozco y que merecen.

    Liquidarme como estudiante (que, para mí, sería lo más duro) consistiría en enclaustrame esa semana y media en mi escritorio y decidir qué hacer con todo eso que está en sucio esperando que lo pase a limpio. Mirar de separar un poco el grano de la paja y ver hasta que punto podría sacar alguna conclusión de lo que sería, por desgracia, un parto prematuro, apenas cuatro décadas de obra: demasiado poco como para brillar algo. En el caso que el resultado del examen fuera positivo miraría de bajar a la biblioteca de mi barrio el legado (al que daría acceso sparql).

    Liquidarme de mi familia sería un acto enteramente egoísta en el sentido que evitaría por todos los medios que nadie supiera el dato de mi inminente fallecimiento. Me limitaría a recorrer, por última vez, mi árbol genealógico, esmerándome en recorrer todas sus ramas y hojas. Deteniéndome allí donde algún tipo de deuda o atraso lo requiriera. En ese sentido, miraría de gestionar bien el perdón atrasado y trataría de no olvidarme nudos o temas enquistados. Tú sabes, habría muchos besos, muchos abrazos, muchas miradas cómplices sobre un gran y misterioso silencio.

    Liquidarme como ciudadano pasaría por cancelar temas de servicios y propiedades. Repartir bienes y asegurar testamento y cosas de esas. Ronda corta a los vecinos y amigos del barrio. Nada lo típico, depende del caso, un último paseo allí donde solemos, un último chupito allí donde solemos, ver si se pueden soltar algunos nudos que han quedado innecesariamente enredados, reparar alguna deuda pendiente, etc Miraría de contactar con aquellos fraternos que andan más alejados, emplazándolos a verlos en los próximos días, planeando así el viaje.

    Los 25 días de viaje los repartiría según: 5, psiconaúticamente; 10, por mar; 10, por tierra. A parte de fijar en la ruta los puntos donde se localizan los fraternos derivados de lo anterior, viajar a lo errante.

    Cuatro días para preparar un lugar serían tres para una ceremonia en la que aseguraría que mis circunstancias están tan reprimidas que ya lindan apenas la línea que separa mi última soledad. Reculando, quedándome, en la soledad del yo. Habría hasta treinta personas que sabrían lo de mi muerte, porque, en estos cuarenta años, han sabido todo lo que sé yo (y más cosas). Sin embargo, en ese momento puede que solo me acompañara una o ninguna; ayudándome a desbrozar mis circunstancias, quizás, vía la cura por el habla o psicomagias para la destrucción en Vichara de mi persona. El último de los cuatro días, ya solo yo, sin mis circunstancias, lo dedicaría a idear y construir un mecanismo fácil que haga desaparecer mi cuerpo en la naturaleza. Lo más fácil sería un acantilado y una cuerda a la que me agarro y en caso de soltar fuerzas caer al agua (con piedras en los bolsillos). Quizás algo parecido pero subido a una pira, mantener una antorcha encendida sobre una gran bolsa de gasolina y en caso de fallecer y soltarla que todo prendiera, etc. Aunque, bien mirado, Nosce, no. Mejor un automatismo que mi cuerpo pendiente de la condición de arranque del mecanismo. Sería más bien un temporizador, por ejemplo, que cuarenta y nueve días después de morir, lo activara e hiciera desaparecer mi cuerpo.

    El día de morir sería, creo, el mejor día de mi vida. Por fin, a la postre, algo que he deseado siempre y jamás he gozado hacer: meditar, bien, de verdad, meditación real (no la de gestión para la eutimia del día a día). Hasta el fondo. Tú sabes: dejar de respirar conscientemente, y aguantar sin volver a respirar.

  9. Visitaría todos los castillos cátaros, con especial atención obviamente en el sud de Francia; me empaparía bien de todo lo acontecido allí. Si me quedara tiempo haría el camino de Sant IAO de Campus Stellae.
    Intentaría recibir el consolamentum en mis minutos finales.

  10. Personalmente podría relajarme al fin y dejarme llevar al tan anhelado descanso… tengo la sensación de haber vivido 1000 años y estoy agotado. Muy agradecido y tal con todo… pero muuuyyyy cansado y saturado. Sería una maravillosa noticia (sin dramas ni nada remotamente parecido) así que serían dos meses de libertad y calma, que, puestos a pedir podrían quedarse en dos semanas, dos días… dos horas. No más elecciones, no más aceptaciones, no más aprendizaje a través del dolor. En fin, gracias por regalarme estos momentos de ensoñaciones.

  11. El mismo día que has colgado esta entrada ha muerto mi padre que gozaba de excelente salud, sin embargo la muerte le alcanzó en apenas unas horas. Suelo pensar en esta pregunta y lo único que haría es quemar todos mis cuadernos por si acaso las letras que en él habitan duelan a alguien. Por lo demás dejaría más sucia mi casa, comería más helados y abrazaría un poco más a los que me aman.

    1. Hola unoquelee,

      A pesar de no conocernos personalmente, siento mucho la muerte de tu padre, por lo cercano que me resulta tu comentario. Me hace reflexionar, porque los míos están en una edad avanzada y no consigo siquiera imaginar lo que causaría en mí su pérdida. Deseo que atravieses este trance de la forma más amable posible. Si te sirven estas balsámicas palabras que a mí me han acompañado y me acompañan en los momentos difíciles, las comparto contigo:

      respira. acepta. ama.

      Un saludo.

  12. No sé si sólo estando al borde de la muerte podría yo saber aquello que estaba destinado a ser, o que creo que me faltó hacer. Y siendo sincero, aún sabiéndolo, no creo que ni así tuviera la fuerza o el valor para intentarlo, al menos si ese momento llegara ahora. Creo que sentiría una furia y frustración enormes, pero probablemente haría sesiones con DMT para irme “alistando”… o buscaría un grupo experimental.

    Creo que nunca había hecho un borrador (previo) tan enorme tratando de escribirte. La vida es como un sueño y sin embargo es tan difícil comportarnos como es debido…
    … ¿y tu, nosce?

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