Qué haría yo si me quedaran 2 meses de vida.

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nada.

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Hace 2 meses me diagnosticaron un melanoma maligno en un lunar en la espalda (cáncer de piel, de los más agresivos y fulminantes que existen). Sí.

En el mismo instante en el que la doctora me dio la noticia saltaron en mí todas las alarmas: me puedo morir.

Acto seguido, sentí una paz interior que lo llenaba Todo.

Inmediatamente después me di cuenta de que, si bien para mí la noticia no suponía ni la más mínima ansiedad, para mis seres queridos supondría un mazazo. Me sentí triste por ellos. Pero ahí terminó todo.

Me dijeron que me operarían por la vía rápida. Entré en quirófano, me limpiaron la zona del lunar, me hicieron dos punciones más para extraer otros dos lunares en la espalda potencialmente malignos también, hicieron las biopsias y todo ha salido benigno.

Sin embargo me ha dado mucho en qué pensar, de ahí que os hiciera la pregunta en la entrada anterior, Imagina que te dicen que vas a morir en 2 meses…”. Desde aquí os doy las gracias a todos por tan interesantes y variadas respuestas.

Soy consciente de que, a mis casi 42 años, no me queda absolutamente nada por Hacer.

Todo el mundo corriendo de un lado para otro, para arriba, para abajo, para el centro y para dentro para llegar a ninguna parte. Todo el mundo necesitando Hacer cosas para luego poder hablar de ellas con más gente-que-Hace-cosas. Tener una casa más grande, un coche más grande, una hipoteca más grande, unos fines de semana más vacíos para así conseguir odiarse por trabajar más tiempo para llegar más lejos, más arriba…

Citius, Altius, Fortius…!

Todo el mundo persiguiendo zanahorias que jamás llegan porque siempre llevan a más inalcanzables zanahorias, por el simple placer de meterse chutes de Haziedad.

Pues bien: yo no.

Estoy en paz conmigo mismo, estoy en paz con las personas que me rodean, estoy en paz con aquellos a quienes quiero. Estoy en paz con el mundo, con sus justicias y sus injusticias. Estoy en paz con el que las cosas no sean como yo siempre quiero que sean: están bien tal y como están, incluso cuando parece que no lo están y jugaré a tratar de cambiarlas si así me lo parece. Pero desde la relativización de todas esas cosas.

No siento la necesidad de “despedirme” de nadie: la gente a quien quiero, sabe que la quiero. No me quedan maletas por hacer ni asuntos que resolver.

No siento la necesidad de Hacer cosas de última hora, de vivir experiencias límite o de experimentar con drogas como hizo Aldous Huxley en sus últimos momentos, inyectándose una megadosis de LSD-25. Huxley, otro que tampoco entendió nada de nada.

Y ojo, soy el primerísimo en apuntarse a lanzarse desde la Shambalah de Port Aventura si me la ponen a tiro.

 

 

Pero sin ansiedad. Si no la hubiera disfrutado, seguiría siendo y sintiéndome igual de pleno por dentro.

Me preguntaba un (muy) buen amigo —y lector de este blog— que qué planes haría si me quedaran 40 años de vida. Sobre el momento no te respondí, pero te respondo ahora:

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nada.

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A lo sumo, poner las velas y el timón hacia ciertos puertos: tratar de procurarme un sustento —por puras cuestiones de Pirámides de Maslow y tal—, pero muy especialmente, trataría de vivir cada momento como si fuera el último, procuraría ser Consciente de cada instante, procuraría ser bueno con los que me rodean… y poco más. No me quedan cumbres por ascender, ni amaneceres o atardeceres que degustar, ni Ferraris que poner a 250 km/h ni cualquier otro tipo de planes por Hacer. Lo que tenga que venir, vendrá. Y estará bien como esté.

Quizá esta ¿liberación? en buena parte tenga que ver con mi inefable experiencia con hongos, durante la cual me sentí morir. Nacido dos veces, sí, como los duiyas. Y sin embargo, por más que tratara de explicarlo, por más que aquello tan sólo fuera el resultado de una materialísima química, lo que durante esa experiencia viví sólo lo sé yo, claro.

Quién sabe: una experiencia así quizá no sea apta para todo el mundo.

Como la Shambalah.

Siento que, con sus altos y sus bajos, se me ha concedido la inmensa Gracia de vivir una Vida Plena.

Pese a haber vivido momentos en los que me cambiaría por todo y por todos, en este momento de mi Vida no me cambio por nada ni por nadie.

Y ante este sentimiento de plenitud que lo llena Todo le digo a la Vida:

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gracias.

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24 comentarios en “Qué haría yo si me quedaran 2 meses de vida.

  1. Tras el primer párrafo me lleve un susto padre, después lo releí y pensé que a lo mejor era la vivencia de otra persona, más tarde seguí leyendo el texto y me alegré con lo de que el resultado fue benigno.

    No nos des estos sustos, cabrón.

    Sobre el texto en su totalidad, manifestar mi gratitud ante tus reflexiones, pero decir que la vida tiene tantas injusticias y pesares que dudo si hay que agradecerla, además ya que mencionas a Huxley en tu texto te dejo esta célebre cita suya, para incitarte a ti y a los lectores a la reflexión, y pensar si realmente tenemos que agradecer nuestra existencia efímera:

    Por no hablar de las teorías conspiranoicas del control hiperdimensional y de como somos baterías de otros seres como en la peli matrix, entonces habría que buscar la escapatoria más que agradecer no crees?

    1. 😀 Tranquilo Chitauri, de momento me queda mucha guerra que dar… A Huxley se le podría responder con que esta Tierra podría ser el Cielo de otros mundos… En cuanto a controles hiperdimensionales o baterías de otros seres, ya sabes que practico poco el tema de la coñññspirañoia… B-)

  2. Hola José,

    Si confirmó tus palabras, aunque todavía me falta todavía “poner mi casa en orden” ahí vamos

    Mirando el carrusel andar y andar, el Johnny y todos contra el:

    Y para disfrutar el viaje:

    Saludos

  3. Interesante tu duda respecto al agradecimiento Chitauri. Hasta hace poco no me la había planteado yo tampoco, pero tras varios años a base de raciones de ostias, empiezo a sospechar algo parecido respecto a los sentimientos de agradecimiento.
    Hasta ahora puedo detectar dos tipos de agradecimientos; el sincero que surge ante una situación en la que sentimos alegría y fortuna, y el agradecimiento sumiso que denota una domesticación a palos para recibir la ración básica de misericordia… y sinceramente, es éste último el que más a menudo encuentro, tanto en mi, como en las personas con las que me comunico, incluido tú Nosce (con todo mi respeto, cariño y admiración)… o al menos esa es la sensación que me da cuando leo cosas como “admitir que eres gilipollas es el primer paso” por un lado, mientras por otro todo son aceptaciones y agradecimientos… ¿agradecimientos a que? ¿A ser gilipollas? ¿a vivir condenados ante la impotencia de VER y no poder hacer nada por cambiar lo que vemos? No a corto plazo al menos, porque si, puede que con nuestro trabajo ayudando a “des-pe(r)tar” las generaciones venideras estén más lúcidas y actúen más conscientemente… pero más que agradecido me siento cumpliendo una condena, lo cual implica un acercamiento a la teoría e Aldous Huxley respecto a la posibilidad de que, efectivamente, la tierra pueda ser un infierno…
    Ya morí con medicinas varias… ya me encontré con la luz y su hipnótico destello… ya me absorbió la oscuridad dejando solo pedazos de dolor… ya comprendí que la clave no esta en “saber”, sino en experimentar para sentir y poder gestionar desde la realidad… creo que ese era mi camino… y saberlo no me hace sentirme agradecido, sino responsable en un mundo que no hace más que tirar balones fuera.
    Respira, acepta, ama… son esta clase de conceptos hiper-mega-simplificados que suenan tan bien, tan basiquitos, tan sencillos… que nos convencen de que ¡ya esta! ¡¡Ya lo he pillado!!… pero no… respirando, aceptando y amando floreceríamos como bellas y perfectas plantas cuyo único fin es SER… pero nuestro fin es otro, porque no somos plantas…

  4. No lo se… y creo que esta claro (para mi) que no saberlo esta “dentro del plan”, sea cual sea… nadie nunca lo ha sabido, y parece ser que saberlo no nos concierne porque si no… probablemente no seríamos lo que somos

    1. No lo se…

      Entonces estarás conmigo en que sin saber definir cuál es nuestro fin, así a priori precisamente parece un poco aventurado el negar que el fin sea SER…o cualquier otra cosa, ¿verdad?

  5. No digo que el fin no sea SER, me refiero a que simplificarlo no es sencillo, pues SER también supone compartir lo que se ES, y es tan jodidamente personal, tan absolutamente único, que descubrirlo nos lleva (al menos a mi) a una enorme soledad, pues aceptar mi SER me ha alejado tanto de todo el mundo que he acabado aislado con una “verdad” que, en realidad… no me sirve para nada… saber, saber, SABER… ¿de que sirve saber si no se sabe gestionar? Quizá estaría bien incluirlo en esas sencillas premisas… Respira, acepta, ama… y gestiona… pero ¿cómo? ¿Aceptando? Venga, acepto el aprendizaje, me abro con humildad y no escondo mis defectos y carencias para poder aprender desde el cariño… Ah! No! espera! Que todo lo tenemos que aprender a ostias porque somos espejos y proyectamos a través del dolor… fantástico. Venga pues Amando… Va a ser que tampoco, al menos no con quien no esta dispuesto a compartir el camino desde la comunicación consciente que implica sinceridad, humildad, respeto, aprendizaje… no encontré a nadie dispuesto. Pero mira, lo de respirar si funciona, te pegas un colocón de oxigeno y te piras por unos momentos de la realidad tóxica que nos rodea… vaya, esto suena a huida… pues si… al final va más por ahí… salir despendolados ante algo que no somos capaces de gestionar…
    Personalmente creo que una de las claves esta en nuestra capacidad de gestionar las emociones… pero es algo que también se ha acabado mercantilizando… lo cual me lleva a pensar que nuestro auténtico fin del SER es aprender a gestionar algo que normalmente se ve como “poco espiritual”, algo a priori tan frío e inhumano como la economía: Para poder SER tengo que trabajar en algo que aporte al colectivo en el que me encuentro… en caso contrario mi SER no será aceptado ni mi trabajo (por mucho que me esfuerce) será recompensado.

    1. Sí, simplificarlo es tan sencillo como aceptar lo que ES. Ya está. No hay más. Finito.

      No tiene más misterio ni hace falta hacer piruetas semánticas ni muchísimo menos descoyuntarse la Consciencia o los chakras para ello.

      Para poder SER tengo que trabajar en

      Bueno, yo no creo que haya absolutamente nada que trabajar. Pero claro, tan sólo es mi ego-me-mí-conmigo-mía creencia.

      en caso contrario mi SER no será aceptado

      ¿Y qué nos ha de importar que sea aceptado o mucho menos recompensado?

      Con lo jodidamente sencillo que es todo, cómo lo complicamos con el simpático lenguaje

      Opinodeque.

  6. Un escarabajo, un delfín o un cocodrilo pueden SER sin más… incluso un humano ignorante puede llegar a SER. Nosotros no… nosotros somos los otros, los que le buscamos tres pies al gato, los que no nos conformamos, los que podemos ver y no podemos callar. Somos puente entre dos realidades (la que es y la que podría ser… si encontráramos un cómo para el SOMOS) y en ocasiones sentimos soledad… porque nadie se queda en el puente.
    Envidio tu creencia desde mi necia elección de no tomarla (aún, pero nunca es tarde)… pero es que mi creencia no me lo permite… no me permito creer que sea necesario que tengamos que aprender través del dolor, creo que hay otra vía, tiene que haber otra, una que no se si el ser humano ha llegado a rozar jamás… aprender a través del cariño, del ejemplo, de la empatía, de la consciencia. Verlo y no poder experimentarlo es la mayor de las condenas…

    *(La recompensa es poder comprar un filete, unos pantalones, una cama, en fin… cosas)

    El lenguaje es jodido si… y tramposo porque solo son palabras, pero es lo que tenemos. Agradezco las tuyas y las de las personas que comentan y comparten en este espacio que has creado de reflexión.

  7. Creo que llegue este video por ti(“y ya se esta yendo el sol…”), pero en este video esta todo. Fiajos en la compasión que desprende…. a mi me sorprende como, al menos en mi opinion, parece que TODO esta pasando en esa azotea en ese momento, ¡parece que esta mas vivo que los demas! Como si todo hubiese sido creado por y para ese momento y el simplemente deja que sea sabiendose parte de todo.

    ¡Gracias!

    1. – ¿Crees que algún día tendrás la Llave del Flamenco?
      – Yo no quiero llaves ni quiero nah, yo lo que quiero es un plato de arroz con habichuelas y ya ehtá…

      Grande. Su discografía al completo me acompaña siempre en mi reproductor de mp3. Al final, se la concedieron. 8 años después de que se tuviera que morir, una vergüenza.

      ¡Gracias a ti querido sabato por embellecer esta entrada con esta joyita!

  8. Con tu entrada he sentido tristeza y a la vez cierta alegria…Te tengo mucho aprecio Nosce aunque no te conozca, para mí eres como un padre ‘espiritual’.
    Un abrazo amigo, deseo de todo corazón que te recuperes del todo de esa enfermedad.

    Y si no… Pues nada.

    1. Querido lolailo,
      Leer comentarios como el tuyo y otros que me hacéis llegar por privado me llena de alegría. Incluso cuando me dais algún palo, porque eso significa que, cuanto menos, os inquieto. 😆 😀
      No te preocupes, estoy perfectamente, no ha llegado apenas a la categoría de susto y no tiene porqué volver a repetirse. Y si no… pues nada. 🙂

      Un abrazo grande!

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