Don Vito, por clemencia, ¿nos ejplica qué es eso del “Sé y Haz”?

.

Escrito está: «En el principio era la Palabra»… Aquí me detengo ya perplejo. ¿Quién me ayuda a proseguir? No puedo en manera alguna dar un valor tan elevado a la palabra; debo traducir esto de otro modo si estoy bien iluminado por el Espíritu.

–Escrito está: «En el principio era el sentido»…

Medita bien la primera línea; que tu pluma no se precipite. ¿Es el pensamiento el que todo lo obra y crea?…

Debiera estar así: «En el principio era la Fuerza»…

Pero también esta vez, en tanto que esto consigno por escrito, algo me advierte ya que no atenga a ello. El Espíritu acude en mi auxilio.

De improviso veo la solución, y escribo confiado:

«En el principio era la Acción».

..

.

Sé y Haz == Nosce Te Ipsum

.

= Hazte Con[s]ciente de tu Luz y de tu

.

***SOMBRA***.

.
Haz = Obra en consecuencia con tu Ser.

.

Hasta unoqueyomesé sacaba su Sombrita a pasear de vez en cuando:

jijijijojojojajajuju

.

  • Si en tu Ser está gasear judíos, Obra en consecuencia, pero Sé Con[s]ciente de lo que Haces y ACEPTA las consecuencias.
  • Si en tu Ser está salvar almas, Obra en consecuencia, pero Sé Con[s]ciente de lo que Haces y ACEPTA las consecuencias.

.

“Homo sum, humani nihil a me alienum puto.”

aka

“Hombre soy, nada de lo humano me es ajeno.”

.

Amen.

Así, sin tilde.

.

.

.

.

.

.

.

.

34 comentarios en “Don Vito, por clemencia, ¿nos ejplica qué es eso del “Sé y Haz”?

  1. Pues eso, autojustificación, es decir, más de lo mismo. Pero vamos, felicidades, la propuesta no está mal para un cripto-gnóstico. Habrá quien se deje escandilar con tanto alumbramiento, supongo. La gracia también llega a los paganos que justificaban la esclavitud con una cosa llamada “naturaleza humana”, así que tranquilo.

    Ah, y supongo que sabrás que lo del látigo (!?) era para los animales y tal, y que en ningún momento queda justificado de suyo una violencia retributiva (que es de lo que va en parte el mensaje del evangelio), pues con tanta seguridad afirmas lo que afirmas que se sobreentiende que has leído los pasajes en griego… ¿verdad?

    El problema de tirar piedras al cielo es que tarde o temprano te acaban cayendo encima.

    Y yo me pregunto con total inocencia, nesciencia y más bien poco docta ignorancia: ¿no será que en el fondo-fondo-fondo lo que te pasa-pero-que-no-te-pasa-pero-que-sí-te-pasa-pero-al-revés es que te encantaría creer, peeeero…? […piiiiin :O ] Porque hay que ver el empeño y la energía que usas en ir a la contra… 

    Me gusta

        1. En absoluto pretendo decir con tamaña cita que sólo tú tengas el corazón cerrado esta vez. Disculpa si se ha entendido así.

          Lo que sí pretendo transmitir(me)(te)(os) con letras estridentes de colores psicodélicos y memes de entretiempo querido Jasso es que no es por la Vía de la razón ni de la lógica, ni de la metafísica ni de la fenomenología ni muchísimo menos de la teología ni del griego ni del latín, ni de… ni de… ni de… que se llega a El Otro.

          NO-HA-CE-FAL-TA.

          El corazón tiene razones que la razón no entiende, Pascal y eso.

          En mi percepcionosa percepción —que puedo estar equivocado—, para estar de acuerdo con el asunto de los límites de la razón, le das demasiadas vueltas a lo sintáctico. ¡Osa saltar a lo semántico, caramba!

          Ergo, apreHendido eso, cuanto antes tiremos la Wittgensteniana escalera por la borda, antes estaremos en disposición de aliviar el sufrimiento a los demás, por acaso haber conseguido liberarnos de una miajita de nuestra propia angustia existencial con tanta mente llena paquí y pallá.

          Lo de

          Mente vacía, Corazón lleno

          no es de este señor de aquí abajo. Es de un tal Ejo Takata. Quien a su vez lo tomó prestado de… quien a su vez lo tomó prestado de… Y lo tomaron prestado porque, desde la INTUICIÓN —que no desde la encorsetada razón— que da la EXPERIENCIA DIRECTA de lo que ES, es simplemente VERDAD. Y yo lo tomo prestado de ellos porque, en apreHendido, lo he hecho mío. Y no, no de esa impenetrable “verdad” con minúsculas a la que se le dedican hordas y hordas de tomos en philpapers, sino a la VERDAD de esa que se siente naciendo de cada mitocontria hasta las mismísimas yemas de los dedos y que por I-N-E-F-A-B-L-E se resiste a ser descrita en otra cosa que no sea un acto po(i)ético.

          He aquí mi secreto, que no puede ser más simple…

          Me gusta

    1. Lo que compartes suena muy convincente. Ese es precisamente el problema: que es demasiado bonito.

      Para descartar la fenomenología bien que gustas de hablar de experiencia directa, aprehensión e intuición; será que los extremos se tocan.

      En cualquier caso no deja de ser curioso que la vara de la verdad que utilizas —lo verdadero, de lo que te fías— sea tu propia medida. Es decir, la subjetividad, tu subjetividad, es la medida de todas las cosas. Sólo vale lo que tú dices que vale, y los demás están equivocados. Muy bien para una mentalidad típicamente moderna (enhorabuena, estás haciendo lo que estos tiempos esperan de ti, por más que lo disfraces de los oropeles de lo personal, original y único— , pero el caso es que ha habido algunos en la Historia que no se han sostenido sobre su propia “experiencia directa”, sino que se han agarrado —a duras penas, eso sí— sobre el testimonio de otros. Y esa era su verdad.

      No deja de ser curioso que lo que propones sea todo un ser y hacer por cuenta propia. A mi, sinceramente, me falta del don, la invocación DE un Otro (tanto en su sentido de genitivo objetivo como subjetivo) que nos arranque de la comodidad de la plenitud de descubrir todo lo que ES. Es decir, falta lo sobre-natural. Y este es el único acceso a ese Otro (que tu puedes llamar como quieras) bíblicamente creíble: como si el acceso a este enteramente otro solo pudiera darse indirectamente por la interpelación, o mejor dicho, la acusación: “Caín, Caín ¿dónde está tu hermano?” Para el creyente, la voz de Dios brota de la sangre de Abel. Y el fundirse con el SER de la physis, si eso, ya se dará por añadidura, una vez se encuentre uno sujeto a un juicio. Evidentemente que esta palabra te chirría: es exactamente lo que esta época espera de ti, que te chirríe esa palabra, insisto.

      “¿Ves el humo? Ahí está tu mamá”, le decía un oficial de la SS a un niño en Auschwitz. ¿De verdad se le puede soltar eso del “respira.acepta.ama a ese niño”? ¿De verdad que su madre no es más que una brizna en una melodía de Dylan? Eres totalmente libre de creer que sí. Para tí, entonces, la cosa está en volver al placer de la placenta. Loada sea tal inmersión. Para otros sólo queda la escisión, porque por más que te pongas a contemplar al Dios de las florecillas resurge una y otra vez la voz de los sin Dios en el trasfondo de tu conciencia.

      ¿Entiendes que reconocer la irrupción del enteramente Otro es romper con todo “ying-yang”, equilibrio cósmico o ataraxia estoica? ¿De verdad que no DEBE haber una Resurrección de los Muertos para esa madre y ese niño; tendrías el valor de decírselo a la cara? ¿Te das cuenta de que no se trata de una explicación filosófica de sabios sino de un imperativo?

      No se puede hacer teología sin entender las historias que hay detrás de ella. Para ti es evidente que la teología sobra, para otros es casi un insultante deber recibirla “de rodillas” por las víctimas de la Historia.

      Me gusta

    1. Sinceramente me parece aberrante el cripto-hegelianismo-vendantín de Wilber y esta tendencia que comparte con ciertos filósofos de dejarlo todo bien sistematizado y “en su lugar”. Prefiero, para serte sincero, que las realidades me sobrepasen y dejarme sorprender por ellas en virtud de ese prius que aprehendemos en todo lo real en tanto que real.

      Habiendo dicho eso, me quedo sinceramente con el Quirón de Jung que con el Centauro de Wilber. El método de Jung, según mi muy ignorante juicio, pues no soy perito en estas materias, le da mil vueltas al “sistema” de Wilber. Primero porque es más aplicable en nuestro casero y prosaico día a día, y segundo porque Jung, me arriesgo a decir, sufrió más, o al menos se sumergió empáticamente más en ese arquetipo del “sanador herido”, o por trasladarlo en cristiano, del pecador redimido (sin insinuar que hablemos de realidades iguales, tan sólo equivalentes en sus respectivos ámbitos). La empatía es un escalón para acercarnos a la Cruz, pero no es el “último” paso. Tercero, porque el Centauro de Wilber adolece gnoselógicamente de idealismo y a mi me parece, a riesgo de equivocarme y dejando abierta la cuestión (pues insisto que no soy perito), que para cualquiera versado en Gustavo Bueno, en Zubiri o en ciertas filosofías de la praxis le será deliciosamente sencillo triturar su escondido aperspectivismo kantiano y el resabio de ego trascendental de Husserl… Behold! The Atman fiasco!

      Ahora bien, para no escurrirme de tu pregunta, si eres más específico estaré encantado de responderte.

      Me gusta

  2. Bueno, es un poco más simple. Wilber ha superado a Jung en muchos aspectos aunque es sólo mi opinión basada en el estudio, no obstante es opinión y no vengo a discutirla. Lo que me sorrende es el humano mítico en el siglo XXI. Me da igual que lo llames Quirón, centauro o mengano, holones son y holones serán, es decir, totalidades/partes lo diga Agamenón o su porquero. Lo cierto es que el humano mítico está ya superado hace tiempo, sin embargo en tus argumentos andan creencias míticas constantemente, mi pregunta es si crees haber superado al humano mítico y si es que sí por qué. Excusatio non petita accusatio manifesta, me gusta leerte hasta que interviene la mítica y la creencia, me sorprende enormemente en semejante estudiante la mítica, de ahí la pregunta.

    Me gusta

    1. Bueno, tal vez en parte se deba a que arrancas desde varios presupuestos (= mythos) propios de un moderno. Entre ellos 1) el no saber diferencias entre fe y creencia y entre fe y religión, que no comparten una relación de identidad; y 2) el obviar que la condición de posibilidad que te permite criticar “lo mítico” ha sido precisamente una mentalidad sostenida y configurada por la sospecha judía a la religión y por el mono-teísmo aristotélico. Lo curioso es que al obviar esto pasa lo que han dicho tantos sociólogos, que a menos fe más superstición,y de ahí la pasión por lo “esotérico” cual corriente de fuga, esoterismo que curiosamente funciona con la lógica del quid pro quo, esto es, la lógica propia de “la mítica”, como tú la llamas. ¿Paradójico, cuanto menos, no? Aunque irónicamente no todos los patafísicos piensan como tú…

      Aún así, no olvides que el mito de suyo es una forma de lenguaje tan válido para hacernos cargo de de determinadas realidades como tantos otros, independientemente de lo que se articule con los mitologemas —fe, creencias, cosmovisiones, sistemas de referentes, etc.—. Lo mítico, de hecho, tiene su propio logos o razón de ser.

      Me gusta

  3. Hombre a mi lo mítico me parece no sólo falso que es evidente, también quizá fruto como dices de ser hijo de la modernidad, antiguo y fuera de cualquier intento de razón por lo que sólo sirve para quitarse el miedo de ser humano perecedero.

    Eso de a menos fe más superstición está mal formulado, a más fe más superstición puesto que la fe parte únicamente del absurdo, no tengo que decirte quién lo dijo porque lo sabes. El que sabe no necesita fe. Teresa de Ávila describe en sus moradas algo que nada tiene que ver con el mito, es pura práctica, en poco diferente a lo descrito por budistas por ejemplo. ¿Ves a algún cristiano seguir ese camino como sí lo hacen los budistas que siguen describiendo situaciones similares en meditación?, para qué debe ser si ya está la fe.

    El mito cristiano en sí tiene poco de novedoso salvo una cosa, ese mecanismo de pobreza llamado los últimos serán los primeros. El resto es sólo copia de mitos previos, no iremos a creer a pies juntillas toda la ristra de paparruchas habituales de los cristos precristianos sobre vírgenes, cuevas, milagros y muertes resucitadas. Por tanto del mito cristiano lo único realmente discutible es el sermón de la montaña y su idea maligna del pobrismo de espíritu y material. No tengo que decirte que esta idea y su puesta en práctica es la catástrofe mayor de la humanidad.

    Son varias cosas las que permiten criticar lo mítico, la más importante la evolución tanto de pensamiento como científica, por tanto inclinarse por desmitificaciones judías y aristotélicas no parece ajustarse mucho a realidad.

    El mito es lenguaje válido para un holón humano en un estado casi embrionario, el adulto debe integrar y superar el mito como es lógico. Humanos anteriores a nosotros no pudieron integrar por carencias evolutivas tanto interiores como exteriores, ya sean culturales o sociales. Es nuestra obligación avanzar, sólo servimos para generar conciencia en un Kosmos que es únicamente emergencia creativa, limitarse literalizando mitos no parece demasiado alineado con el movimiento universal en mi opinión.

    Me gusta

  4. Sí claro, he visto hasta el dedo incorrupto de Santa Teresa, tan incorrupto como Rajoy tan lejos como me concierne. Mis tiros van por la práctica contemplativa, por si la aclaración es útil, no por las prácticas ascéticas.

    Me gusta

    1. ¿Y entonces, qué crees que leen y estudian las carmelitas? ¿El Marca? Evidentemente que practican lo que Teresa de Jesús enseñó, no sólo en sus Moradas, sino en todo su corpus. Es tan absurdo como pensar en un jesuita que no hiciera los Ejercicios Espirituales o en un benedictino que no siguiera la Regla de San Benito.

      Me gustaría saber, de hecho, en que con-texto lees las Moradas, pues, como sabrás, un texto sacado de su contexto es un pretexto. Y como sabemos Santa Teresa escribió las Moradas en la Iglesia y para la Iglesia, no para los budistas, que también pueden, huelga decirlo, beneficiarse (aunque sea superficialmente) de ellas.

      Lo que es curioso es que presupones que el cristianismo ha de ser examinado desde la práctica contemplativa budista, como si esta, por algún motivo, tuviera mayor validez epistemológica y “espiritual”, y como si ambas fueran homologables. Te equivocas de lleno cuando piensas que la propuesta de Teresa es una mera ortopraxis, pues implica una previa ortodoxia. Desmuestras con esto no haberla leído como ella quería. No tiene ningún sentido morir en vida, que es lo realmente enseña Teresa, si no hay una visión escatológica tras esta entrega radical. Este presupuesto del que partes es muy gordo y a mi juicio muy difícil de justificar. Ahí, creo, está uno de los problema, considerar la fe cristiana, la fe de Cristo, como una opción más en el mercado de las religiones. Esto puede ser cierto para el antropólogo, pero no para el creyente.

      Antes de darte una respuesta más completa: entendida tu crítica me gustaría conocer tu propuesta en respuesta a esa “fe mítica” que deseas que desaparezca. Me valen con unas pinceladas, aunque, evidentemente, tu propuesta ha de ser mejor que lo que intenta derruir.

      Me gusta

  5. Eso es lo que tú pareces querer, escandalizarme. Pobre mío lo que me das es pena. Biblias, evangelios, revelaciones… y el perdido soy yo. Pues nada voy a ver si me encuentro que creo que hace un rato me subí a un árbol.

    Me gusta

  6. Ya me he encontrao, no estaba en el árbol, había bajao a buscar setas. Pero fíjate que aun no me has explicao nada del meollo inicial: literalización de mitos en el siglo XXI. De esto poco que decir ¿eh?, hablas de Abraham, ese revelao que por oir voces por poco mata a su hijo. O de Caín, el que según sale de donde sólo vivían sus padres y su hermano se encuentra esto lleno de gente. Y de Jesús y sus poderes de superhéroe que me dices, tampoco nada de la repetición del mito previo al cristianismo. Y qué decir de la fe para obtener resultados, oir a un cristiano decir a una madre ten fe cuando se está muriendo su hijo es no ya ignorante sino maligno. Ahí tienes el ejemplo de esa hija del diablo canonizada como madre Teresa que se ocupó de evitar cualquier paliativo a los moribundos de su mortuorio con el argumento de que sufrir es bueno. Si lo que crees es cierto esa mala bicha estárá toda la eternidad en una caldera sufriendo uno por uno y en bucle todos los dolores que no evitó.

    Afortunadamente hace mucho que no hay que superponer la fe a la razón. Al milongario cristiano le quedan dos telediarios.

    Me gusta

    1. Y qué decir de la fe para obtener resultados…

      Estaría bien saber dónde pone esto en los evangelios…

      Pero fíjate que aun no me has explicao nada del meollo inicial: literalización de mitos en el siglo XXI. De esto poco que decir ¿eh?, hablas de Abraham, ese revelao que por oir voces por poco mata a su hijo.

      ¿Y exactamente a qué quieres que te responda sobre esa “literalizaición del mito”?

      Sin duda el cristianismo actual ha de recuperar sus señas de identidad de alguna manera. Y este comprenderse a sí mismo ha de ir, como ocurrió su misma génesis, contra la vía religiosa del acceso a Dios. Pues  nadie negará que, al menos en Europa, la búsqueda de respuestas a  las cuestiones últimas se realiza hoy día sin apelación ninguna al cristianismo.

      No es tanto que los hombres de hoy pasen de las cosas últimas, aunque par amuchos ciertamente lo último sea pillarse el último Golf, sino que el recurso cristiano parece más cercano al mito que a la verdad de las cosas. Vamos, pólvora mojada.

      Que si Jesús es Dios, que si la resurrección de los muertos, que si el Juicio Final… para la mayoría europea esto es ya intragable.  Pero quien aún sea capaz de comprender —y aquí está la cuestión, los capaces de la fe— al menos qué hay detrás del más radical kerigma cristiano, probablemente caerá en la cuenta de que tiene más de anti-mito que de superstición.

      Pues afirmar que Dios depende del fiat del hombre al sacrificio de Dios nos instala en la situación de quien pende de un hilo.

      Y esta solución no pasa, ni mucho menos, por homologar la kenosis con el vaciar la mente.

      Ello porque, tal vez en el fondo, quizá la cuestión sea si el mal es simplemente un error (avidya) o, por el contrario, una realidad que anida en el corazón de los hombres….

      O bien la voluntad de destrucción es una mera reacción controlable por medio de la iluminación, o bien la raíz del mal exige una redención, un perdón.

      Lo fácil, sin duda, es irse por lo primero. Es decir, la solución para el miedoso. Pero la tranquilidad nunca fue criterio de validez para quien se pregunta si acaso todo pasa por el desapego. Un estoico en el infierno de Holodomor no pareciera ser alguien capaz de pronunciar la última palabra. El cristianismo se equivoca cuando intenta verse como un modo más de acerarse al misterio de Dios… Y ello porque el Dios que se revela como crucificado —el Dios que tiene pendiente su quién hasta la identificación con aquél que muere como un sin Dios— no pareciera ni por asomo un Dios al que podamos acercarnos como quien escala la cima de alguna montaña sagrada o se sumerge en las profundidades del océano.

      La cuestión está en que alguien satisfecho, alguien integrado y pleno, no pareciera capaz de soportar la fe de un Dios en falta. Es decir, que lo que afirmas sólo pueden afirmarlo, en definitiva, los agraciados.

      Afortunadamente hace mucho que no hay que superponer la fe a la razón. Al milongario cristiano le quedan dos telediarios.

      No somos nosotros quienes tenemos la última palabra. Ahora bien, esta misma reflexión lleva haciéndose ya tres siglos, por obviar los primeros siglos del cristianismo, y ya ves, la Iglesia de Cristo ha perdurado, contra las demás contingencias institucionales, ideológicas y filosóficas, dos mil años.  

      Habrá que ver si Wilber y la Ilustración duran eso. Pues cualquiera que haya leído un poco de historia no puede más que darle la razón a Ciorán: “no hay obra que no se vuelva contra su autor: el poema aplastará al poeta, el sistema al filósofo, el acontecimiento al hombre de acción”.

      Me gusta

  7. yo creo que el catolicismo, sin ser versado en su teología, es solo una rama religiosa dirigida y entendida al menos actualmente hacia el ensimismamiento de adoración externo, al objeto deificado, en figuras, ideas o emociones de lo inefable, que es una forma más lenta y engorrosa del alcanzar un estado y calidad interiores de profunda conciencia interior, a mi modo de ver, y sin entrar en tantas complejidades etimologicas y gramáticas; que en las ramas misticas y esotéricas cristianas, judias o islámicas. Estas buscan el “controlar o domar” el propio amor interno armonizandolo con la propia esencia y tipologia de energias de cada uno y con lo que nos ofrezca la realidad, como en las prácticas del 4 camino, sufismo, etc.
    En cuanto a los dilemas morales y los karmas de los actos, diré, que una vez se nace se ha de estar preparado para cualquier horror o acontecimiento que detrimente este vehículo físico, del que somos testigos. Buscar las razones, sinrazones, o aplicación de penitencias apropiadas de sobrenaturalidad que sean balanceadoras de una perfecta justicia subjetivista, es sinceramente algo que me resulta imposible de comprender

    Me gusta

  8. ¿Qué demente diseña frontispicio
    donde atrincherar a un infame egregio
    que en tocar zambomba ve sacrilegio
    y exige para un dios su sacrificio?

    Ven hijo mío, ¿has pecao de vicio?
    ¿Antes durante o después del colegio?
    Suerte la tuya que este sortilegio
    después de paja rompe maleficio.

    Vislumbra tu magia, te lanza un hechizo,
    agita sus manos, es todo enfermizo
    y en vampiro pretende transformarte,
    pues te ofrece un ritual en sintonía
    con todo manual de brujería:
    beber sangre de dios sin añusgarte.

    Qué dislate de siglo, qué ironía
    que no sea la razón el estandarte.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s